Cuando Marx y Engels escribieron el „Manifiesto del Partido Comunista“ en 1848, en una fase temprana del desarrollo del capitalismo, éste era esencialmente el programa comunista de lucha para el proletariado de todos los países. En aquella época, el proletariado aún no tenía una gran experiencia de lucha. Pero incluso en este documento programático, Marx y Engels analizaron y mostraron que toda la palabrería sobre „cambio social“, justicia social“, etc. es inútil, se convierte o es ya fraudulenta si se ignora, se encubre y se ridiculiza la importancia central de la „cuestión de la propiedad“ con todas sus consecuencias.
